Me cambiaste la vida, muchos creeran que para bien, yo no estoy tan segura de eso, me hiciste conocer un mundo fanastico, donde hastas las cosas mas atroces tenian un tinte rosa, era un mundo intenso y tal vez algo pequeño, pero asi de un momento a otro me echaste de ese mundo, y quede barada entre dos puertas, sin saber si quiero volver al mundo viejo, es que siento que aquel ya no me pertenece (o soy yo la que ya no pertenece a él) a veces me doy una vuelta e intento volver a sentirme parte de ese todo, pero creeme es tan frío y vacio que pronto prefiero volver al limbo, y otra vez no sé para donde correr, es que la llave de aquel mundo nuevo no la tengo ni para entrar con vos ni con nadie, quede excluida, y nosé si será falta de fuerzas o imaginación pero no se crear uno propio.
Es cierto que al quedar exiliada descubrí una paz que hacía tiempo no tenía, el tema es que no sé vivir en armonía, necesito que la vida me sacuda, subir y bajar cual carro de montaña rusa, debe ser que aprendí a vivir así, o que de todas las vidas posibles aquella es la que más propia sentí, tal vez yo teambién sea una de esas que se cree un personaje de una novela literaria, pero que puedo decir no puedo ni quiero ir en contra de quien soy.
«Lo que más me importa en este mundo es el proceso de la creación. ¿Qué clase de misterio es ése que hace que el simple deseo de contar historias se convierta en una pasión, que un ser humano sea capaz de morir por ella; morir de hambre, de frío o lo que sea, con tal de hacer una cosa que no se puede ver ni tocar y que, al fin y al cabo, si bien se mira, no sirve para nada?» Gabriel García Márquez
domingo, 23 de septiembre de 2012
Y asi comprendi que no siempre que se cierra una puerta se abre una ventana
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
Publicar un comentario